En el mundo de la distribución de energía industrial, de alto riesgo, las fallas eléctricas son más que simples inconvenientes; son riesgos catastróficos para el personal y el equipo. Cuando se trata de corrientes que van desde 800 A hasta más de 6300 A, los dispositivos de protección estándar simplemente no pueden manejar las grandes liberaciones de energía.